Nada es cliché cuando sale de una

Actualizado: jul 8

Miércoles, 7 de julio.

Colchones al piso, porque a veces hay una necesidad de reposo, de entrar en un punto a lo firme para tocar lo íntimo, eso que es lo propio de la creación.

Con Valeria, leen los textos, esos que van sacando desde fotos, desde recuerdos, desde cartas, desde eso que sale de la cabeza para tomar cuerpo, un cuerpo de escena.

En medio, Bruno, el hijo de Vale, en pijamas desde el monitor habla de desayuno, dibujitos y el trabajo respira, en esa realidad del ser y hacer.

Mar, Gloria, Laura, Alegría y Victória ya hablan de cómo imaginan ciertas pautas en lo que se va a ver en una puesta. Entonces, el miedo al cliché… un cliché que –según Valeria- nunca es tal, porque sale de una persona, que en sí no es un cliché. (¿Se entiende?).

-Es raro dar un cierre, porque siento que estamos abriendo.

Ella entrega los ejercicios para que todas puedan acudir a ellos para sus procesos.

(Los procesos… esos caminos…)

De los sulfitos -en los que cada una escribe la estructura de su idea- nace la primera prueba.

Un cuerpo de cuerpos. Dirige Victória su mujer en toalla, que ahora son todes. Ya suena, ya tiene un tiempo, una trompeta quebrada, un atraso… una caricia.