De viajes y otros caos

Sábado luminoso.


Correr para llegar a Nhi-Mu antes para instalar la computadora, porque seguir las actividades desde mi teclado me es muy propio (periodista… periodista… invisible, testigo…).


La escala más importante, la cocina… Gaby y Clarita. Nuestras conversaciones caóticas sobre la vida y sus nimiedades me son tan necesarias para partir hacia el viaje de narrar otras cosas.


Ojos que -desde la inmensidad del Jardín de las Delicias de El Bosco- nos miran. Sus escenas, que siglos después… nos interpelan, tienen seres que nos observan desde adentro. Esa imagen es la que propone diseccionar Juan Cruz desde la cercanía/lejanía de monitor.


Él trae a Kaos (a quienes estamos dentro/fuera de este proceso) la invitación de hacer viajes, a hacer zoom en las capas de un ecosistema superpoblado”. Esa atención al detalle de estas series, estas acciones, tensiones, nos pierde… y podría llevarnos años encontrarles/inventarles sentido. Profusa, la obra como el mundo.


¿Cuál es entonces en este caos visual, mi lugar? Con este ejercicio, se reflexiona.

A Fátima le llama la idea de las capas, a Pato, la disociación entre lo que se ve y se entiende.


Juan habla entonces del viaje, de la imantación, de eso que te atrae… que te vincula.